De vez en cuando hay que hacer una pausa / contemplarse a sí mismo sin la fruición cotidiana / examinar el pasado rubro por rubro, etapa por etapa, baldosa por baldosa / y no llorarse las mentiras / sino cantarse las verdades. (“Pausa”, Mario Benedetti).

Los emprendedores y sus hijos, la amigos de la Corporación Buenos Aires Sur, y el equipo de la Incubadora Los Piletones luego de un maravilloso asado compartido.
Hicimos una pausa, una hermosa pausa para preparar un asado, un asado compartido con los emprendedores, las familias y el equipo de trabajo. Un momento de esos que se recuerdan, entre carbón y humo, entre carne y lluvia, entre sol y amigos.
Pero no solo hicimos un asado, también seguimos avanzando en el trabajo con cada uno de los emprendedores. Comenzamos con la última revisión de año: costos, ingresos, productos y ajustes de rumbo son los temas que nos toca vivir.
El resultado, como una especie de balance anual, es maravilloso. Cada uno de estos trabajadores se acercó un poco más a sus metas, a las metas que ellos mismos se pusieron. Queda todavía un largo camino que seguiremos transitando juntos.
Mientras no preparamos para la Feria de Navidad del Centro Metropolitano de Diseño, a la que estamos invitados. Allá vamos.